Cada ceremonia requiere una preparación y unos pasos a seguir dependiendo del estilo y gusto de los anfitriones y el entorno en que se va a desarrollar.
Siempre se debe buscar la complicidad con los invitados, e intentar hacer lo más ameno y entrañable el acto, dentro del encanto del espacio para que sea inolvidable tanto para los anfitriones como para la familia e invitados que asistan.
Es muy importante la decoración que se elige, las flores son el detalle visual más importante y han de estar coordinadas tanto con el entorno elegido, como con la alfombra y la sillería que componen el decorado.